jueves, 7 de agosto de 2008
Cambios
Ubuntu Mac y Vista.
Los dos primeros se parecen mucho. Creo que Ubuntu es el hermano feo de mac que además no sabe vestir conjuntado y Vista es el primo constantemente preocupado por el qué dirán y su reflejo ante el espejo sin ver que lleva un monigote en la espalda que pone TONTO en mayusculas.
El cirujano me revisó la herida y dijo "un mes de baja y luego tres meses sin hacer esfuerzos".
cinco días después estaba entrando en mi actual oficina para realizar una entervista sorpresa como segundo plato (o postre) a una sugerencia laboral de lo más apetecible.
No hablo mucho del trabajo por dar un margen de tiempo suficiente antes de que me cojáis en un renuncio al decir: No sirvo, no me gusta, no encajo, no lo soporto. Antes de decirlo en caso de que así fuera.
Lo del renuncio sería en caso de que la cosa acabara así (como ha pasado en ocasiones) y yo hubiera contado lo que pienso ahora. Así que mejor me ahorro lo de que parece que hay buen rollo, que trabajo con gente joven en una empresa joven con proyectos que ilusionan; que tengo en mi mesa un flamante iMac 24" recien sacado de la caja, que no solo puedo escuchar música mientras trabajo sino que forma parte del mismo, que puedo ir a trabajar en camiseta y chanclas y el único problema sería que mi jefe llevará una más chula que la mía.
No voy a decir nada porque hay que esperar un tiempo prudencial, como el que he esperado hasta estar seguro de que estoy esperando un hij@ y descartar que la barriga de Soft fuera pura envidia de la mía.
Su cuerpo cambia. Le hacen gracia las comparaciones que hago y que por supuesto no me dejará hacer públicas.
Yo también he cambiado. Ahora tengo más kilos y menos pelo, y una cicatriz en el pubis que tiene super intrigada a mi sobrina. Siempre me pregunta por la pupa y si es muy grande, a lo que yo contesto que sí, que es grandísima. ¿Da miedo? me pergunta. Mucho. Y en seguida le pido que me cuente uno de sus chistes inventados que obligatoriamente tienen a un tomate por protagonista y algún animal como partenaire.
Chistes como el de la vaca que estba comiendo tomates y vino un burro y le dijo: The times they are changing...
viernes, 21 de septiembre de 2007
Crónica de un ascenso
Segundo día en mi nuevo puesto de trabajo. Trabajo, sí, y el día termina con una cena en uno de esos sitios de famosos, de nuevo rodeados por la plana mayor. Hora de llegada a casa; 2.30 A.M.
El tercer día trabajo y vuelvo a casa con la satisfacción del trabajo bien hecho y todo eso, pero sin fiesta, musical ni cena. Me tienen mal acostumbrados.
Un ascenso muy raro. En 3 meses me han ascendido 2 veces y me han hecho fijo. Y luego deni quiere que tenga tiempo de coger el teléfono.
jueves, 6 de septiembre de 2007
La penúltima habitación
Parece que olvidé subir la última habitación (suena a serie de ficción).
A petición de sz9
viernes, 31 de agosto de 2007
La torpeza del caballo
cartelito "embarque inminent" ahora me toca esperar 1h sentado aquí y
no en la sala VIP.
Ya me resarciré en Madrid.
Ayer le comentaba a K que parecemos ratas de labortatorio en las salas
VIP. Nos ponemos a beber como si vinieramos del desierto y a comer
frutos secos y pastelitos para tener que beber màs. No importa lo
trajeados que vayamos o lo caro que sea nuestro portatil, lo
importante es llenar bien el buche antes de volver al nido para el
piquito de los polluelos.
Esta vez no hay fotos. Llegué tarde, se me hizo màs tarde aun antes de
acostarme y me he levantado muy temprano y con dolor de cabeza.
Si el joput del policia me dejara salir para beber algo en la sala VIP
al menos podría tomarme una aspirina.
ACTUALIZACION: Efectivamente el vuelo se ha retrasado. Convenzo al malencarado poli de que soy un Very Important Person y salgo de la sala de embarque dirección sala VIP.
Los pastelitos marroquís estan de escandalo.
Mientras espero busco trucos del teclado a la BB, por ejemplo ya sé como poner el signo de interrogación inicial "¿" pero sigo sin encontrar la tilde correcta para la “a”
miércoles, 29 de agosto de 2007
Viaje con nosotros
A dos días de mis vacaciones y con un paquete de threadless esperando en la oficina de correos.
No me molestan las llamadas nocturnas ni los viajes relámpago, me jode un poquito que mi careto sea lo primero que se les venga a la cabeza a mis jefes cuando piensan en alguna solución urgente.
Va a ser cuestión de sugerir un aumento "urgente". Claro que otra opción es quedarme sin trabajo.
martes, 7 de agosto de 2007
Los agostos son para el verano
Su hermano era levantador de pesas, campeón nacional, internacional y miembro del equipo Olímpico (parece que se lesionó a última hora). En la actualidad le encanta venir a Huelva a comer pescaito.
- Veo de casualidad en una televisión local la presentación del partido del Centenario del Betis contra el Milan.
El tipo que nos explica las sorpresas tecnológicas que albergará el encuentro es un viejo conocido al que nunca esperé ver de chaqueta y mucho menos en plan respetable. Recuerdo perfectamente su mote pero no es así como lo recuerdo a él, y no tiene nada que ver con que se ganara un sobresueldo enseñado el champiñon en Bellas Artes.
- Escucho las respuestas que Lopera da a los intrépidos reporteros que lo interrogan a la salida de su templo favorito y reconozco la voz de un compañero de instituto, hijo de periodista, que ha conseguido lo que soñaba pese a haber estudiado historia. De vez en cuando también lo veo en la tele. Allí parece más alto.
- El jueves barbacoa en casa de otra compañera. No sale en prensa ni televisión pero el evento promete hacer historia.
No creo que quepa tanta gente en su casa. Me da miedo ir y tener que coger el coche después.
La gente coge vacaciones en agosto y cree que el resto del mundo se para también. Luego estamos los que tenemos que ir sorteando tanto asiento vacío.
jueves, 12 de julio de 2007
No sin mi Blackberry

Después de bastante tiempo de espera me llaman para entregármela pero lo que no puede ser no puede ser y además es imposible.
El síndrome del escaparate (del que ya os he hablado) tiene efecto mochilero y me persigue por los siglos de los siglos.
Me habían traído un modelo antiguo, sin la función GPS -razón por la que la había solicitado- con la excusa de que no quedaban de las nuevas y podría eternizarse la solicitud (cosa rara viendo como llueven esos artefactos negros a mi alrededor). Al rechazarla he recibido un desagradable "esto es lo que hay". En otro tiempo me hubiera conformado perpetuandome en la insatisfacción crónica tal y como hice con el equipo informático que me asignaron y que "por error" correspondía a un becario que actualmente disfruta del que iba a ser mío (mejor, por supuesto), pero esta vez no, ahora no me cogen de pardillo.
Tengo una jefa que no me la merezco y que aprobó la petición, una petición que especificaba las características del aparato, así que ante el "es lo que hay" contesté: "Pues nada, habrá que devolverla y me esperaré a que haya otra. La otra".
Y ahora es cuando, por seguir rompiendo mi costumbre de no hablar de la empresa, aclaro que realmente soy un pardillo, un paná, un currito en movimiento constante que sabe lo que quiere (muy poco) y que ha tenido suerte de tener jefes comprensivos.
jueves, 5 de julio de 2007
Aire acondicionado
Existe una especie de guerra hombres/mujeres en la que no voy a entrar por evitar que me tachen de machista o pervertido, pero haberla haila. Cuestión de sensibilidades, supongo.
En mi caso la guerra es distinta. Mi área de trabajo tiene dos zonas controladas por sendas ruedecitas que dividen el ala por la mitad. Una de las mitades tiene "los controles" tras un armario poco accesible, o eso dicen (no entiendo porqué en invierno funciona el aire caliente entonces). Por el otro lado estoy yo junto a una ventana a pleno sol, a escasos centímetros del otro "mando".
Pues bien, las personas que se encuentran en medio han decidido que para alcanzar la temperatura ideal deben contrarrestar el frío de un extremo con calor en el otro, el mío.
Encontrándome cada vez que me descuido con el regulador en unos relajantes 30º (prefiero cuando son benevolentes y simplemente lo desconectan).Según me dijeron el otro día, lo decidieron por consenso, es lo que pasa cuando estás todo el día de viaje o en la calle. O a lo mejor es que soy la parte menos temida/respetada.
Esto se puede convertir en toda una guerra de guerrillas -aunque me falta maldad, para que negarlo-. Por si acaso ya estoy buscando algún ventilador por USB.
viernes, 22 de diciembre de 2006
algo particular
sábado, 16 de diciembre de 2006
Mi gran empresa
No domino aun el tema de las grandes empresas pero estoy seguro que una empresa que pone un ordenador nuevecito en la mesa nuevecita de cada uno de los nuevos trabajadores que entran cada semana, es una gran empresa.
También estoy seguro que una empresa que se permite el lujo de mandar a un pringao como yo en avión para asegurarse que el papeleo urgente sigue su curso (cosa con la que no se puede contar en la mayoría de los casos si contratas una empresa de mensajería) es una gran empresa.
El hecho de que todos los meses haya un par de entierros de familiares de compañeros de trabajo es indicativo de una gran empresa.
La cantidad de países sobre los que despliegue esta gran empresa sus tentáculos me trae sin cuidado, pero que como premio de fotografía para un concurso en el que apenas han participado 4 gatos se entreguen 3 cámaras digitales recién salidas del horno con lente Carl Zeiss, 10 megapixels y pantalla táctil de 3 pulgadas, eso, eso...eso de que no me haya tocado a mí es una putada.
martes, 5 de diciembre de 2006
Cupones, vendo cupones
Mi jefe habla con su nuevo jefe -que por supuesto también lo es mío- sobre la manera de realizar el último trámite y entregarlo todo en "Dificilandia".
En un momento dado el nuevo jefe de mi jefe -que también lo es mío- me pregunta: "¿Te apetece viajar a Dificilandia?"
- NO.
-¿¿??
Noto como todas las miradas de ese ala se dirigen hacia mí y rectifico.
- Si tu me preguntas que "si me apetecería ir" a Dificilandia a llevar estos papeles y volverme a los 5 minutos, pues no, no me apetecería. Ahora bien, si me estás ordenando que vaya al aeropuerto camino a Dificilandia a dejar estos papeles y volverme, ahora mismo cojo el pasaporte.
Supongo que todas las cabezas seguían pendientes de nosotros incluso desconociendo que ahora es el nuevo jefe de mi jefe y por tanto mi jefe.
Probablemente hace unos años esto significara un despido a medio plazo. Hoy por hoy...también. Es lo que tiene tener la cabeza en otro sitio, concretamente en la cita con la otorrino, que por cierto me corrobora que escucho menos con el oido anteriormente conocido como bueno que con el operado.
¿Alguien quiere una postal de Dificilandia? ¿Y cupones? ¿Alguien me compra cupones?



